1/7/15

Olvido Hormigos - El abrazo infiel

Así es, hamijos. La MILF más caliente de toda España ha escrito una novela erótica y yo me la he leído de buena gana. Llevo siguiendo la trayectoria de este personaje desde que era concejala socialista de Los Yébenes (Toledo) y se difundió por internet un vídeo de contenido erótico que le había enviado a su amante, con el consiguiente escándalo a nivel nacional que provocó que dejase su caro para dedicarse a vivir de la televisión gracias a (¡sorpresa!) Telecinco, saliendo en el Sálvame y en realities como Mira Quién Salta y el último GH VIP, donde fue una de las primeras en caer por cometer el error de enfrentarse a Belén Esteban.

Con este currículum ya puedes escribir lo que te dé la gana, que cualquier editorial (en este caso RBA) te lo va a publicar y además lo va a vender a buen ritmo, independientemente del contenido. En este caso, el contenido es de una calidad más bien baja, aunque tampoco llega a ser la basura que cabría esperar de alguien del universo Telecinco. Es verdad que la pobreza léxica es notable, que hay incoherencias (por ejemplo, al principio Toni trabaja en un programa radiofónico del corazón  y al final resulta que es un magacín de cuatro horas con una sección sobre el corazón) y que las escenas eróticas, que se supone que son lo fundamental del libro, son aburridas y demasiado reiterativas, sobre todo por repetición de la típica fantasía de "el morbo de que nos pillen". Por no hablar de algún diálogo totalmente ridículo que prefiero no reproducir por vergüenza ajena. Aun así, a pesar de todos estos defectos, El abrazo infiel es una novela que se puede leer y es lo suficientemente correcta como para que la forma no te impida profundizar en el fondo.

La novela tiene por protagonista a Adriana Ortiz, una joven estudiante de periodismo que está en su primer año de carrera en la Complutense. Allí conoce a Antonio Velasco, un alumno más veterano, muy guapo, con un futuro prometedor y gran éxito con las chicas. Aquí entra una fantasía muy típica en este tipo de literatura: lograr que un tipo que tiene a todas las mujeres comiendo de su mano se enamore perdidamente de ti. Y esto se logra como suele lograrse en este tipo de literatura: él se acerca a ti (porque eres atractiva) con ánimo de seducirte, pero tú te haces la dura soltándole alguna sobrada, y claro, ve que no eres como las demás, que si quiere conquistarte tendrá que currárselo mucho, y eso le desconcierta hasta que te conviertes en una obsesión para él y le tienes totalmente a su merced. Y así es como Adriana y Toni empiezan su noviazgo y se convierten en la pareja más envidiada y admirada de toda la facultad.

Como veis, esto no es una relación sólida. No lo es porque sus cimientos no pueden ser más endebles: ella está en esa relación por conseguir al hombre que cientos de chicas no pudieron conseguir, y él se metió en esto porque ella fue la única que le planteó un reto. Por eso siempre os recomiendo que cuando estéis considerando la posibilidad de empezar a salir con alguien, os paréis a considerar seriamente los motivos por los que queréis iniciar la relación y seáis honestos con vosotros mismos, porque si queréis construir un futuro con una persona sin que las razones sean las adecuadas, ese futuro será más bien negro.

En el caso de la protagonista, no hicieron falta muchos años de matrimonio para que se diera cuenta de que la relación con su marido no era lo que le gustaría. Y es que, camaradas, si no construyes tu relación sobre cimientos sólidos, en cuando se termina esa pasión del principio, después te das cuenta de que no queda nada. Y es entonces cuando empiezan los problemas y las infidelidades. Es entonces cuando eres una exitosa presentadora de televisión de un canal de la TDT que decide enviar un vídeo erótico a uno de los cámaras que te llevabas un tiempo tirando, que resulta ser un cabrón que lo reenvía a todos sus amigos. A partir de ahí se lía parda a nivel nacional y tienes que ir a refugiarte a tu pueblo para centrarte (y de paso acostarte con alguien más) y volver convertida en La Mujer más Libre de España, es decir, que decides pasar de tu marido y acostarte con quien quieras. Toda esta parte es una farsa, y además os voy a explicar por qué: cuando vuelve de su pueblo jactándose de ser una mujer libre, una de las primeras cosas que hace es dejarse follar de mala gana por el cámara cabrón que había difundido su vídeo. Al final le dio la hostia, le confiscó la cámara oculta y dijo que había sido un polvo de venganza. Pues menuda mierda de venganza, chica; a mí me suena más bien a excusa burda por no saber decir que no. Y luego se tira a otro tipo que le entra en un bar, en un capítulo metido con calzador.  Ya ves tú. Si fuese La Mujer más Libre de España tendría la capacidad de elegir al hombre (o los hombres, o whatever) que ella quisiera, pero simplemente se limita a aceptar o descartar a los muchos tíos que intentan ligar con ella. Se tiende a pensar que la liberación de la mujer pasa por tener muchas parejas sexuales, y eso puede que esté bien para superar muchos prejuicios, pero la clave es saber lo que quieres, ir a por ello y tener la capacidad para conseguirlo, sea mucho o poco, sea una pareja heteronormativa o cualquier otra forma de sexualidad alternativa.

Al final la protagonista se pira con Rafa, el que fuera mejor amigo de su marido en tiempos de la uni, y con quien había tenido un amago de romance antes de iniciar la relación. Lo típico de descubrir que el Amor Verdadero en realidad siempre había estado ahí y blablabla con viaje final al aeropuerto. Una buena forma de cerrar el libro, pero carente de originalidad.

En conclusión: una novela mediocre desde el punto de vista literario, más bien reaccionaria desde el punto de vista sociológico, pero interesante para entender la reacción de la autora ante la difusión de su vídeo íntimo, aunque sea una reacción muy a toro pasado. La verdad es que para una mujer es una putada enorme. Los hombres no nos podemos hacer una idea de lo que se siente. Básicamente porque un vídeo de cualquiera de nosotros nunca podría hacerse viral. A nadie le importa un tío masturbándose para nadie. Y aunque así fuese, no tendría las consecuencias que tendría para una mujer, en el sentido de poner calificativos fáciles, señalar con el dedo y todas esas cosas. Como mucho nos puede dar un poco de vergüenza el saber que hay porno nuestro circulando por ahí, pero si no somos famosos no tenemos nada que temer. Este es el mundo en el que vivimos.

2 comentarios:

Marta Máster dijo...

Hola:coincido contigo que dá igual si está bien o mal escrito pero seguro que vende muchos ejemplares. Además la campaña de publicidad que le están haciendo en enorme. No lo voy a leer porque es un poco la vida de la ex concejala y ya sabemos mucho de ella... seguimos en contacto

Luis dijo...

A mí como hombre que soy siempre me gusta saber más sobre su vida :D
¡Un saludo!